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El día de la familia es el 15 de mayo y el 16 es el día de la convivencia en paz, dos motivos poderosos para atender la necesidad de reforzar estrategias en el hogar que permitan esa sana convivencia, o hacer algo para ponerlas en uso.
Muchas personas llegan buscando ayuda psicológica para los hijos en momentos en los que ya no soportan el comportamiento de estos, bien sea porque las respuestas son altaneras o porque su conducta desordenada, desaplicada o inclusive desobediente les asusta.
Por lo general son los que ya se encuentran en la etapa de la adolescencia los que llegan a estos niveles y en ocasiones más extremas, la desobediencia incluye salir de la casa sin el consentimiento de sus padres y consumir sustancias tóxicas.
Si bien es cierto que estos jóvenes necesitan ayuda profesional, también es cierto que la familia necesita una revisión, porque por lo general es la familia la que se encuentra afectada "enferma" y es el adolescente quien manifiesta los síntomas, en este sentido lo que busco con esta nota informativa de hoy, es que los padres se hagan conscientes de su responsabilidad en el tema y que comprendan que estos síntomas en sus hijos, no son más que las consecuencias de una mala convivencia como resultado de un estilo parental equivocado.
Estilos parentales
La justicia e igualdad de condiciones en la practica de un estilo parental democrático, es lo primero que debemos tomar en cuenta para implementar en el hogar, puesto que es en la forma de dirigir la familia que se encuentra parte del problema.
Unos padres con un estilo parental democrático o autoritativo, son capaces de establecer normas en el hogar, elaboradas por todos los miembros de la familia y tomando en cuenta las necesidades de todos, no las impone como harían unos padres con estilo parental autoritario, estilo en el cual son los padres los que imponen todo en el hogar.
Otra actitud del democrático o autoritativo es que los límites de esas normas están claras y se hacen cumplir con amor y respeto, negociando y tomando en cuenta los intereses de todos. Los autoritarios por el contrario, imponen su voluntad también a la hora de establecer los límites donde se desarrollan las estrategias de control con sanciones y reconocimientos que solo convienen a los padres.
Otra forma negativa de ejercer la paternidad es la práctica del estilo parental permisivo donde son los hijos los que ejercen el control y los padres permisivos aseguran que no pueden hacer nada para ejercer autoridad ni control sobre ellos, permitiéndoles hacer su voluntad en todos los aspectos de su vida.
Los niños producto de este estilo parental no respetan normas, creen que son lo único importante por lo que no desarrollan respeto por el otro en ningún sentido. Por lo general se meten en problemas legales en su adultéz, ya que no han aprendido a cumplir las normas del hogar porque simplemente son inexistentes y por consiguiente tampoco las de una nación.
Todas estas características de crianza son las bases en las que se fundamenta la convivencia. Si tenemos un estilo parental democrático seremos capaces además de escuchar las emociones y sentimientos de nuestros hijos, permitiéndoles desarrollar una salud mental adecuada, también se genera una sensación de comprensión y justicia que permitirá la convivencia en paz en el hogar y fuera de él.
Cuando la práctica es autoritaria, la sensación de incomprensión y la rigidez de la crianza, así como también la desigualdad e injusticia le genera a los hijos resentimiento hacia los padres que "solo tienen derecho" según concluyen los hijos, por lo que los conflictos entre padres e hijos serán constantes y no se genera la sana convivencia.
La misma realidad viven los permisivos, que además deben aguantar que sean los hijos los que lleven las riendas del hogar con manipulaciones y exigencias que los padres nunca notan, aunque sientan el peso de las desagradables escenas y experiencias vividas en el hogar, terminan victimizandose y declarándose incapaces de hacer algo por mejorar la situación.
Recomendaciones
Esta es una explicación breve y sencilla que no se ha profundizado, ni se refiere a ningún caso en particular, simplemente es un resumen de lo más resaltante de los estilos parentales que más pueden marcar una complejidad en la crianza de los hijos y el resultado de la convivencia, para que los padres tomen conciencia e intenten buscar ayuda profesional en caso de identificarse con alguna situación descrita como negativa.
Recordemos que la aceptación es el primer paso para sanar y no se trata de echarse culpas, sino de reconocer las fallas para poder corregirlas antes de tener que experimentar consecuencias mayores, ya que el paso por la delincuencia, la prostitución, el consumo de alcohol y drogas, es el destino de muchos jóvenes en ambientes negativos dentro del hogar.
Además de buscar ayuda se recomienda hacer una revisión interna como padres, para reconocer sus fallos basados en temores, experiencias pasadas o situaciones vividas dentro de la relación de pareja, que puedan estar impidiendo su sano desenvolvimiento como padres, para que puedan resolverlo y evitar trasladar estos conflictos a sus hijos, con consecuencias qué lamentar.
Finalmente es bueno recordar que el 8 de diciembre de 2017, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 16 de mayo como Día Internacional de la Convivencia en Paz con el propósito de buscar que la comunidad internacional se movilice y se unan esfuerzos para promover la tolerancia, la solidaridad, la inclusión y la paz.

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