***La Organización mundial de la salud, asegura que la depresión es un trastorno mental frecuente que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo, por lo que estableció que el día 13 de enero se lleve a cabo la lucha contra la depresión.
Yosmar Fernández CNP. 19.899
Foto Kesia Pereira
Periodista/Psicóloga IG: @yosmarfvillegas
Muchas personas no se someten a un tratamiento porque no están diagnosticadas. No existe una psicoeducación adecuada para que las personas puedan asociar ciertas actitudes, con alarmas para buscar ayuda profesional y evitar males mayores.
Si las personas conocen sobre esta enfermedad y logran buscar asistencia con un especialista ante los primeros signos de depresión, se puede evitar que se agudicen los síntomas y se dificulte el proceso de recuperación e inclusive se puede evitar que aparezca una etapa con intenciones suicidas.
En este sentido es necesario aprender sobre el tema o por lo menos no hacer caso omiso y leer artículos que ofrezcan información y provea de conocimientos básicos a los lectores, para actuar cuando se considere necesario, convirtiéndolos en personas proactivas ante decisiones sobre su salud y su vida.
Síntomas de la depresión
Existen muchos tipos de depresión y ésta puede estar presente en psicopatologías enmarcadas en los trastornos bipolares y depresivos con distintos niveles, leve, moderado o grave, sin embargo en la mayoría son comunes algunos síntomas a los que se debe prestar atención y cuando sea necesario, será el especialista quien haga su diagnóstico y determine qué tipo de dificultad presenta la persona y qué es lo más adecuado para controlar sus desequilibrios emocionales.
Los síntomas más comunes son:
-Estado de ánimo deprimido durante la mayor parte del día (en adolescentes y niños se expresa con irritabilidad, en adultos con llanto y aislamiento) en todos los casos la sensación es de vacío, desesperanza y tristeza.
- Disminución de interés y placer ante las actividades de esparcimiento
- Perdida o aumento de peso sin intención.
- Dificultades para dormir o dormir mucho (insomnio o hipersomnia)
- Pérdida de energía y ánimos hasta el descuido personal.
- Disminución de atención y capacidad para tomar decisiones
- Pensamientos recurrentes sobre la muerte y el suicidio.
Recomendaciones:
Es importante que las personas con algunos o todos los síntomas descritos, en la mayoría de los casos observados por las personas en su entorno y no reconocidos por el enfermo, asistan a un especialista en salud, específicamente a un psiquiatra.
Es necesario que el psiquiatra inicie el tratamiento más adecuado y que los familiares se mantengan vigilantes del cumplimiento de este tratamiento al menos durante las primeras 4 a 6 semanas que es cuando comienza a hacer efecto el tratamiento farmacológico.
Se recomienda dar la importancia requerida a esta enfermedad por lo que un equipo multidisciplinario conformado también por un psicólogo sería ideal para enfrentar la modificación de pensamientos y de conductas hacia una franca mejoría.
Es necesario no solo estar informados, sino también actuar ante determinadas situaciones, sin tomar en cuenta el miedo a ser diagnosticado, ya que el diagnostico lejos de ser un dolor de cabeza, es un alivio, puesto que representa el inicio del camino hacia la recuperación.

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