¿Adicción al celular?

 

Las adicciones tecnológicas, específicamente al celular, ocurren con mucha frecuencia. Recordemos que el celular se puede trasladar de un lugar a otro y se ha convertido en un objeto personal, social, laboral, propio, exclusivo e íntimo, con el que las personas han desarrollado una intensa relación.

Es importante saber que el celular representa riesgos para el ser humano a pesar de sus ventajas comunicacionales ampliamente conocidas, estos pueden ser los relacionados a la seguridad vial, pues muchas personas se distraen al manejar, también relacionados con la salud con relación a las ondas que emiten los teléfonos móviles o las estaciones de base.

De igual manera puede representar riesgos de bulling, cyberbullying o inclusive violencia y acoso sexual, además de la posibilidad de producir adicción que es a lo que se intenta llegar con esta redacción.

Los refuerzos son los que pueden producir que se consolide la adicción, y el celular posee muchas propiedades reforzadoras: cuanto más intenso sea el refuerzo, y menos tiempo transcurra entre el consumo y la respuesta, más capacidad tiene la sustancia de generar dependencia.

El teléfono posee reloj, despertador, recordatorios, agenda, radio, mp3, allí esta nuestra biblioteca, diccionario y hasta oficina o universidad virtual, proyecta un estatus social, y permite a las personas formar sus propias redes sociales personalizadas.

Genera sensación de seguridad, y control, diversión y juegos, se desarrolla un auténtico fenómeno cultural a través de las características de la comunicación y empleo de emojis, a través de los cuales hay expresión de sentimientos, de allí los altos niveles de ansiedad cuando la persona no está en contacto directo a través del celular con todas estas conductas o servicios que la persona siempre tiene a la mano.

La adicción se puede medir o diagnosticar, cuando la persona no puede dejar de hacer uso de su equipo celular, aún y cuando está teniendo problemas laborales, deja de hacer cosas importantes por el celular, o cuando presenta dificultades para llevar a cabo relaciones interpersonales presenciales, como por ejemplo cuando se anula la conversación entre esposos, padres e hijos, o la interacción real que requiere de contacto físico y se dedica única y exclusivamente a atender sus menesteres a través del celular y no a alimentar relaciones reales con el mundo circundante,

Este tipo de ansiedad, conflictos familiares e interpersonales y malestar en general, amerita atención psicológica y terapia que debe recibir seguimiento.

Recomendaciones:
Analice su relación con su celular
Analice cómo están sus relaciones interpersonales.
Busque ayuda profesional en caso de que considere necesaria su intervención.

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